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29 marzo, 2020
VIVIR PLENAMENTE
Tona Galvaliz

Celulitis del alma |Por Tona Galvaliz

El termino ánima, alma o espíritu viene del latín, y hace referencia a una entidad inmaterial o invisible que poseen todos los seres vivos y es lo que forja la identidad, la esencia. 
Es el principio vital que da “vida”. 

La celulitis es una alteración patológica, fisiológica y orgánica del tejido vital, enfermedad que produce una transformación progresiva y degenerativa del tejido celular subcutáneo. Y cuya solución se encuentra en “tratar todos los factores causantes del problema”.

Se me ocurrió fusionar estos dos conceptos: alma + celulitis con la intención de abordar el hecho de que, por factores interpretativos, emocionales, de elecciones y decisiones, nosotros mismos vamos alterando degenerativamente y progresivamente la propia vida y, lo que es peor aún, la historia de la humanidad, alterando un panorama y futuro dichoso – feliz que espera por todos.
Suele resultar complicado darse cuenta de lo disociados, disfuncionales, desconectados o incoherentes en que vivimos porque lo hemos naturalizado, pero eso no quita que sea insano y nos enferme no sólo el alma, sino también el cuerpo, produciendo lo que llamo celulitis del alma, deformando la existencia.
La ley del espejo afirma que como es adentro es afuera, como es arriba es abajo.
Esta ley es una ley de correspondencia. 
Lo que está en nuestro interior, en nuestra mente, es lo que se manifiesta en nuestro mundo exterior.
Como es la jerarquía es la dependencia, la subordinación.
Como te darás cuenta, todo tiene que ver con todo. Cada uno es responsable, protagonista, todo está conectado y relacionado.
Lo que no nos gusta de los otros es lo que no vemos de nosotros mismos, que no nos gusta y ni siquiera lo tenemos resuelto. Esto en Psicología se llama proyección.
Todos somos creadores de la realidad en que vivimos.
Somos actores pasivos, activos, pero definitivamente actores.
Poner afuera la responsabilidad culpando a otros es no hacerse cargo de la parte que te toca, es excluirte de la propia historia.
Si no estás satisfecho o conforme con tu vida, con tu realidad, no intentes cambiar a otros. Los cambios comienzan por uno mismo.
¡Comienza por vos! Sé ese cambio que querés ver. 
¿Por dónde empezamos a resolver y ofrecer soluciones a la celulitis del alma?

Desintoxicación:
¡Toma mucha agua!
Comienza por evaluar para limpiar, ordenar, soltar, reestructurar.
¿Que ya no más en tu vida?
¿Qué purgas harás en cosas, personas, actividades, trabajos, etcétera?
Hábitos saludables:
Siente y experimenta la sensación de bienestar y vida, de saber que somos algo más grande que nosotros mismos, de cuán intensamente vivos nos percibimos, de cuán bien alimentados, de qué tan sin estrés o relajados y descansados estamos.
Busca tu estabilidad equilibrándote, dándote cuenta de que tienes fortaleza interior y paz. 
Define tus propósitos diarios, ¿cuáles son? 

Usa agenda, planifica y diseña la vida que sueñas. Jerarquiza, prioriza. Administra y valora tu tiempo.
  
Ten puesto el foco en tu visión de futuro.
Admira, contempla, emociónate, sorpréndete con las maravillas de la vida.
Date tiempo para ti, la familia, amigos, hobbies, meditar-orar, leer, escuchar buena música, bailar, cantar, caminar, sexo, viajar, ayudar, servir, etc.
Alimentación:

¿De qué te alimentas? 
  
¿Qué te hace mal?
¿Qué te desnutre? Miedos, culpas, mentiras, apegos, chismes, resentimiento o rencores, recuerdos tristes, abusos, tiranías o sometimientos.
¿Qué ves, qué escuchás, qué dices, qué haces, qué alimenta tu vida hoy?
¿Qué vas a elegir y respirar para fortalecer oxigenando tu vida?
¿Qué vitaminas vas a incorporar? Reír, soñar, cantar, etcétera.
Actividad física:

¿Que te mantiene rígido, estático, sedentario o estancado?
Aumenta la flexibilidad, respetando la diversidad, la inclusión, la innovación. Experimenta. Prueba acciones diferentes para resultados sorprendentes. Arriesga y desafía tus supuestos y límites mentales, físicos, emocionales.
 
Descanso reparador:
Apoya la cabeza en la almohada agradeciendo y bendiciendo con la conciencia en paz por la satisfacción del deber cumplido con honra y la práctica de valores éticos. Desconéctate de las pantallas. Silénciate. 
Dar:

Comparte de lo tuyo, entrega tu don a otros con generosidad y sin esperar algo a cambio.
Piensa bien, siente bien, actúa bien.
Amate, ama, confía, sé alegre, creativo, respeta, sé generoso, comprométete con responsabilidad, exprésate, discierne, perdona, aprende, suelta, toma.

Elige la vida.


Ten paz en tu mente para encontrar salud en tu cuerpo.

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